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Sembrando una nueva estrella (una versión)

Sembrando una nueva estrella (una versión)

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Calidad original

Surca el horizonte

mi canción amanecida,

rebelión de agua y trueno,

melodía de tierra herida.


El rigor del viento

sacude el nido vacío,

plegaria de las chicharas

llorando al árbol caído.


Que se rompan las cadenas

que vuelvan los quebrachales,

que la Virgencita santa

nos libre de tantos males.


Naciendo sueños urgentes

vamos dejando una huella,

cantando nuestra esperanza

sembrando una nueva estrella.


El agua envenenada

ya va llegando al río,

lamento de la montaña

en su último suspiro.


Somos la voz que viaja

ligera por los caminos,

despertando la conciencia,

forjando un nuevo destino.


Cuidamos la flor,

el agua y la mariposa,

pobre del que no entienda

que la vida no se negocia.

Voces: Dúo Coplanacu | Voz: Jorge Rojas | Voz: Roxana Carabajal | Voz: Paola Bernal | Recitado: “Duende” Garnica | Violín: Leandro Lovato | Guitarras: Marcelo Cáceres | Bajo: José Gómez | Piano: Mauricio Griotti | Batería: Horacio “Achi” Bevilacqua | Voz: Sergio Ferreyra | Voz: Casandra Lezcano | Siku: Ramiro Lezcano | Coro: Coro de niños “Canciones Urgentes para mi Tierra” | Letra y música: Ramiro Lezcano | Mezcla: Esteban Cavoti | Ilustración: Hebe Gardes.

¿Cómo surge esta canción?


“Sembrando una nueva estrella” nace después de escuchar en el aula el disco de Peteco Carabajal “Encuentro”, así comenzamos a investigar las diferentes estructuras de la chacarera, su rítmica y su historia.


Para escribir la letra trabajamos con ideas relacionadas a diferentes problemáticas ambientales como el desmonte y la contaminación de los ríos. En muchas provincias del norte argentino realizan los desmontes con cadenas que, asidas al impulso de grandes maquinarias, arrasan con los árboles y todo lo que hay a su paso. De esa investigación surge el verso de la canción, “que se rompan las cadenas, que vuelvan los quebrachales”, expresión de deseo ante la tristeza y desolación que despierta esta realidad.


Por su parte, también se plasma el flagelo que ocasionan grandes mineras contaminando el agua de nuestras cuencas y ríos. “Cuidamos la flor, el agua y la mariposa, pobre del que no entienda que la vida no se negocia”. El valor de la vida por sobre toda especulación económica es quizás el mensaje más relevante de esta chacarera.

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mi canción amanecida,

rebelión de agua y trueno,

melodía de tierra herida.


El rigor del viento

sacude el nido vacío,

plegaria de las chicharas

llorando al árbol caído.


Que se rompan las cadenas

que vuelvan los quebrachales,

que la Virgencita santa

nos libre de tantos males.


Naciendo sueños urgentes

vamos dejando una huella,

cantando nuestra esperanza

sembrando una nueva estrella.


El agua envenenada

ya va llegando al río,

lamento de la montaña

en su último suspiro.


Somos la voz que viaja

ligera por los caminos,

despertando la conciencia,

forjando un nuevo destino.


Cuidamos la flor,

el agua y la mariposa,

pobre del que no entienda

que la vida no se negocia.

Voces: Dúo Coplanacu | Voz: Jorge Rojas | Voz: Roxana Carabajal | Voz: Paola Bernal | Recitado: “Duende” Garnica | Violín: Leandro Lovato | Guitarras: Marcelo Cáceres | Bajo: José Gómez | Piano: Mauricio Griotti | Batería: Horacio “Achi” Bevilacqua | Voz: Sergio Ferreyra | Voz: Casandra Lezcano | Siku: Ramiro Lezcano | Coro: Coro de niños “Canciones Urgentes para mi Tierra” | Letra y música: Ramiro Lezcano | Mezcla: Esteban Cavoti | Ilustración: Hebe Gardes.

¿Cómo surge esta canción?


“Sembrando una nueva estrella” nace después de escuchar en el aula el disco de Peteco Carabajal “Encuentro”, así comenzamos a investigar las diferentes estructuras de la chacarera, su rítmica y su historia.


Para escribir la letra trabajamos con ideas relacionadas a diferentes problemáticas ambientales como el desmonte y la contaminación de los ríos. En muchas provincias del norte argentino realizan los desmontes con cadenas que, asidas al impulso de grandes maquinarias, arrasan con los árboles y todo lo que hay a su paso. De esa investigación surge el verso de la canción, “que se rompan las cadenas, que vuelvan los quebrachales”, expresión de deseo ante la tristeza y desolación que despierta esta realidad.


Por su parte, también se plasma el flagelo que ocasionan grandes mineras contaminando el agua de nuestras cuencas y ríos. “Cuidamos la flor, el agua y la mariposa, pobre del que no entienda que la vida no se negocia”. El valor de la vida por sobre toda especulación económica es quizás el mensaje más relevante de esta chacarera.