contacto.cancionesurgentes@gmail.com
Aunque todo se oscurezca.
Aunque nadie responda.
Aunque la lluvia no pare.
Aunque la luna se esconda.
Voy… y voy.
Aunque el invierno se quede.
Aunque el jardín no florezca.
Aunque me sangren las manos
de tanto golpear las puertas.
Voy… y voy.
Siempre mirando adelante,
siempre esquivando las piedras.
Como motor nuestro corazón
y como ruedas las piernas.
Caminando despacito
vamos cantando los sueños
de esta REVOLUCIÓN.
Aunque las leyes no alcancen.
Aunque el dinero los pierda.
Aunque los necios no escuchen
los gritos de nuestra tierra.
Voy… y voy.
Aunque la vida no valga,
aunque el futuro se venda.
Cuando mi voz ya se quiebre
gritará la sangre nueva.
Y voy…
Siempre esquivando las piedras,
como motor nuestro corazón
y como ruedas las piernas.
Caminando despacito
vamos sembrando los sueños
de esta REVOLUCIÓN.
Y seguirán sonando las canciones atronando el sueño maldito de los ególatras y ambiciosos.
¿Querés sumar tus ideas o hacernos alguna pregunta? ¡Hablemos!
contacto.cancionesurgentes@gmail.com
Aunque todo se oscurezca.
Aunque nadie responda.
Aunque la lluvia no pare.
Aunque la luna se esconda.
Voy… y voy.
Aunque el invierno se quede.
Aunque el jardín no florezca.
Aunque me sangren las manos
de tanto golpear las puertas.
Voy… y voy.
Siempre mirando adelante,
siempre esquivando las piedras.
Como motor nuestro corazón
y como ruedas las piernas.
Caminando despacito
vamos cantando los sueños
de esta REVOLUCIÓN.
Aunque las leyes no alcancen.
Aunque el dinero los pierda.
Aunque los necios no escuchen
los gritos de nuestra tierra.
Voy… y voy.
Aunque la vida no valga,
aunque el futuro se venda.
Cuando mi voz ya se quiebre
gritará la sangre nueva.
Y voy…
Siempre esquivando las piedras,
como motor nuestro corazón
y como ruedas las piernas.
Caminando despacito
vamos sembrando los sueños
de esta REVOLUCIÓN.
Y seguirán sonando las canciones atronando el sueño maldito de los ególatras y ambiciosos.