Bichito de luz

Nochecita de verano en el pueblo,

cuando el sol se iba a descansar,

bajaba un pedazo de cielo repleto de estrellas que empezaban a brillar.


Volaban, se encendían, se apagaban,

faros de una infancia en libertad.

Era nuestro todo ese universo,

lucecitas que flotaban en la inmensidad.


Bichito de luz

vuelve a brillar.

Farolito de esperanza

en la oscuridad.

Voz: Abel Pintos | Voz: Patricia Sosa | Voz: Charo Bogarín | Voz: Martina Pacchiotti | Coros: Almendra Marilao | Arreglo voces: Mavi Díaz | Bajo: Omar Gómez | Guitarras: Mariano Delgado | Ondas Martenot y órgano: Luca Frasca | Percusión, kalimba y glockenspiel: Pablo la Porta | Duduk: Gagik Gasparyan | Trombón: Ramiro Lezcano | Orquesta Académica del Teatro del Libertador San Martín; director: Hadrian Avila Arzuza; Coordinadora: Constanza Gutierrez; Instructores: Mauro Asis (violines y violas), Eugenia Menta (chelos), Javier Becerra (contrabajos), Gabriela Russo (arpa), Cecilia Ulloque (maderas), Emanuel Cantero (bronces), Aníbal Borzone (percusión) y Marcelo Conca; Ensamble Copista Archivista: Agustín Molas Pozzi; Violines 1: Candelaria Nobile (concertino), Santiago Jiménez, Enzo F. Maldonado, Damien Saldivia, Bruno Rigo Fulchieri y Katherine Andara; Violines 2: Facundo Nicolás Chacoma (guía), Paula Etchemendy, Paloma Fioretti Menossi, Maria Carranza, Franca Frari y Romina Campilongo; Violas: Arturo Ibañez, Constanza Trucco, Camilo Bonelli Hernández, Lara Rodriguez Farías y María Candelaria Camilo; Chelos: Ayelén Bustos Marrero, Ulises José Rivero Ponce y Franca Ramella; Contrabajos: Juan Cruz Zigarán e Ignacio Molina Nascimben; Oboe: Rocío Quevedo Flores; Flautas: Julia Calderon, Jonatan Mamani y Álvaro Guzman; Clarinetes: Ivana Valeria Germir y Erica Janet Jalul; Fagot: Anahi Vilte y Emilia Fadul; Trompetas: Galo Monserrat y Leandro Nieva Pizarro; Trombónes: Ángel Nievas y Nehemias Borgogno; Percusión: Octavio Gazal Chalhub y Abril Besso Pianetto; Composición y arreglo orquestal Coda: Barbara López | Coro de Niños Club Sarmiento Leones; directora: Julieta Raspo | Academia de canto “Voces” del Teatro Coliseo – Bell Ville, Nivel Inicial; directora: Barbi Bomone | Coro de niños Canciones Urgentes para Mi Tierra | Letra y música: Ramiro Lezcano | Mezcla: Sergio “Turco” Saba | Ilustración: Cecilia Cassol.

¿Cómo surge esta canción?


“Ya sea por la pérdida del hábitat o el uso de pesticidas, el número de luciérnagas ha caído dramáticamente de hace un par de décadas. De la misma manera, la contaminación lumínica les quita fuerzas, hasta que pierden la vida”. Este texto es de un informe digital del National Geographic, el cual leímos con mis alumnos en el aula.


Luego, en la voz de un abuelo de uno de los alumnos, escuchamos el recuerdo de las noches de verano pobladas de luciérnagas. Un inmenso mar de luces que adornaban la quietud pueblerina y la triste sensación de que pueden desaparecer definitivamente fueron los estímulos para darle vida a esta canción.

Bichito de luz

Nochecita de verano en el pueblo,

cuando el sol se iba a descansar,

bajaba un pedazo de cielo repleto de estrellas que empezaban a brillar.


Volaban, se encendían, se apagaban,

faros de una infancia en libertad.

Era nuestro todo ese universo,

lucecitas que flotaban en la inmensidad.


Bichito de luz

vuelve a brillar.

Farolito de esperanza

en la oscuridad.

Voz: Abel Pintos | Voz: Patricia Sosa | Voz: Charo Bogarín | Voz: Martina Pacchiotti | Coros: Almendra Marilao | Arreglo voces: Mavi Díaz | Bajo: Omar Gómez | Guitarras: Mariano Delgado | Ondas Martenot y órgano: Luca Frasca | Percusión, kalimba y glockenspiel: Pablo la Porta | Duduk: Gagik Gasparyan | Trombón: Ramiro Lezcano | Orquesta Académica del Teatro del Libertador San Martín; director: Hadrian Avila Arzuza; Coordinadora: Constanza Gutierrez; Instructores: Mauro Asis (violines y violas), Eugenia Menta (chelos), Javier Becerra (contrabajos), Gabriela Russo (arpa), Cecilia Ulloque (maderas), Emanuel Cantero (bronces), Aníbal Borzone (percusión) y Marcelo Conca; Ensamble Copista Archivista: Agustín Molas Pozzi; Violines 1: Candelaria Nobile (concertino), Santiago Jiménez, Enzo F. Maldonado, Damien Saldivia, Bruno Rigo Fulchieri y Katherine Andara; Violines 2: Facundo Nicolás Chacoma (guía), Paula Etchemendy, Paloma Fioretti Menossi, Maria Carranza, Franca Frari y Romina Campilongo; Violas: Arturo Ibañez, Constanza Trucco, Camilo Bonelli Hernández, Lara Rodriguez Farías y María Candelaria Camilo; Chelos: Ayelén Bustos Marrero, Ulises José Rivero Ponce y Franca Ramella; Contrabajos: Juan Cruz Zigarán e Ignacio Molina Nascimben; Oboe: Rocío Quevedo Flores; Flautas: Julia Calderon, Jonatan Mamani y Álvaro Guzman; Clarinetes: Ivana Valeria Germir y Erica Janet Jalul; Fagot: Anahi Vilte y Emilia Fadul; Trompetas: Galo Monserrat y Leandro Nieva Pizarro; Trombónes: Ángel Nievas y Nehemias Borgogno; Percusión: Octavio Gazal Chalhub y Abril Besso Pianetto; Composición y arreglo orquestal Coda: Barbara López | Coro de Niños Club Sarmiento Leones; directora: Julieta Raspo | Academia de canto “Voces” del Teatro Coliseo – Bell Ville, Nivel Inicial; directora: Barbi Bomone | Coro de niños Canciones Urgentes para Mi Tierra | Letra y música: Ramiro Lezcano | Mezcla: Sergio “Turco” Saba | Ilustración: Cecilia Cassol.

¿Cómo surge esta canción?


“Ya sea por la pérdida del hábitat o el uso de pesticidas, el número de luciérnagas ha caído dramáticamente de hace un par de décadas. De la misma manera, la contaminación lumínica les quita fuerzas, hasta que pierden la vida”. Este texto es de un informe digital del National Geographic, el cual leímos con mis alumnos en el aula.


Luego, en la voz de un abuelo de uno de los alumnos, escuchamos el recuerdo de las noches de verano pobladas de luciérnagas. Un inmenso mar de luces que adornaban la quietud pueblerina y la triste sensación de que pueden desaparecer definitivamente fueron los estímulos para darle vida a esta canción.