Humedal

De la orilla hacia el cauce,

ondulante la canción,

pinta de esperanzas nuevas

nuestro corazón.


Y en el agua se entrelaza

con un rayito de sol,

las palabras que traía

ya son resplandor.


Como un brote que germina,

implacable nuestra voz.


Humedal, sos canción,

en tu corazón de tierra y agua

se despierta el sol.


Humedal, sos canción,

en tu corazón de verde y agua

se recuesta el sol.


Venas de mi gran América,

vida en todo su esplendor.

Bajan desde el Mato Grosso

fauna, espuma y verde flor.


Nuestra melodía nace

en tu espejo ancestral

y viaja por la corriente

de tu río torrencial.


Ya florece nueva vida

en tus brazos humedal.


Humedal,

que la codicia no destruya tus tesoros de vida,

vida nuestra, vida que vendrá.


Río abajo nuestras voces

van llegando hasta el mar.


Humedal, sos canción,

en tu corazón de tierra y agua

se despierta el sol.


Humedal, sos canción,

en tu corazón de verde y agua

se recuesta el sol.

Se despierta el sol.

Voz: Jorge Fandermole | Voz: Vanina Rivarola | Voz: Cecilia Simonetti | Voz: Yacaré Manso | Piano: Lito Vitale | Guitarra y voz: Diego Arolfo | Guitarra: Marcos Núñez | Acordeón: Juan Núñez | Guitarra eléctrica: Marcelo Predacino | Contrabajo: Juan Pablo Navarro | Percusión: Marcos Villalba | Charango, trombón y cuatro: Ramiro Lezcano | Coro de niños: “Canciones Urgentes para mi Tierra” | Letra y música: Ramiro Lezcano | Mezcla: Juan Belvis | Ilustración: Javier Garrido.

¿Cómo surge esta canción?


La triste situación de los humedales de la cuenca del Paraná, provocada por los múltiples incendios intencionales, son la inspiración de esta obra.


Los humedales son ecosistemas vitales para la supervivencia humana, ya que nos aportan los beneficios básicos para nuestra subsistencia: como agua, alimento o la prevención de catástrofes naturales.


América alerta, América unida para protegerlos. Nuestras voces los abrazan.

Humedal

De la orilla hacia el cauce,

ondulante la canción,

pinta de esperanzas nuevas

nuestro corazón.


Y en el agua se entrelaza

con un rayito de sol,

las palabras que traía

ya son resplandor.


Como un brote que germina,

implacable nuestra voz.


Humedal, sos canción,

en tu corazón de tierra y agua

se despierta el sol.


Humedal, sos canción,

en tu corazón de verde y agua

se recuesta el sol.


Venas de mi gran América,

vida en todo su esplendor.

Bajan desde el Mato Grosso

fauna, espuma y verde flor.


Nuestra melodía nace

en tu espejo ancestral

y viaja por la corriente

de tu río torrencial.


Ya florece nueva vida

en tus brazos humedal.


Humedal,

que la codicia no destruya tus tesoros de vida,

vida nuestra, vida que vendrá.


Río abajo nuestras voces

van llegando hasta el mar.


Humedal, sos canción,

en tu corazón de tierra y agua

se despierta el sol.


Humedal, sos canción,

en tu corazón de verde y agua

se recuesta el sol.

Se despierta el sol.

Voz: Jorge Fandermole | Voz: Vanina Rivarola | Voz: Cecilia Simonetti | Voz: Yacaré Manso | Piano: Lito Vitale | Guitarra y voz: Diego Arolfo | Guitarra: Marcos Núñez | Acordeón: Juan Núñez | Guitarra eléctrica: Marcelo Predacino | Contrabajo: Juan Pablo Navarro | Percusión: Marcos Villalba | Charango, trombón y cuatro: Ramiro Lezcano | Coro de niños: “Canciones Urgentes para mi Tierra” | Letra y música: Ramiro Lezcano | Mezcla: Juan Belvis | Ilustración: Javier Garrido.

¿Cómo surge esta canción?


La triste situación de los humedales de la cuenca del Paraná, provocada por los múltiples incendios intencionales, son la inspiración de esta obra.


Los humedales son ecosistemas vitales para la supervivencia humana, ya que nos aportan los beneficios básicos para nuestra subsistencia: como agua, alimento o la prevención de catástrofes naturales.


América alerta, América unida para protegerlos. Nuestras voces los abrazan.