Infierno

Mientras ardía el monte nativo,

crepitando en un triste desconsuelo.

Esperando algún signo desde el cielo

que calme tanta pena y tanto hastío.


Negligencia y codicia se combinan,

complicidades oscuras y siniestras.

Esta tragedia tan solo es una muestra

del hombre y su ambición que no se termina.

El humo gris no deja respirar,

los árboles se caen, cuánta soledad.

Un gran dolor se anuda en mi garganta.

Perdida al fin la vida entre las llamas,

dorado resplandor que no se apaga,

y la lluvia es la única esperanza.


La codicia, el fuego, el hastío.

Mientras ardía el monte nativo.

Voz: Javier Calamaro | Voz: Marcelo Corvalán | Voz: Lula Bertoldi | Voz: Micaela Chauque | Batería: Gabriel Pedernera | Guitarras: Jesu Roldán | Hammond: Hugo Bistolfi | Bajo: Nicolas Lezcano | Trombones y samplers: Ramiro Lezcano | Coro de niños: “Canciones Urgentes para mi Tierra” | Letra y música: Ramiro Lezcano | Mezcla: Gabriel Pedernera | Ilustración: Luisa F. Arellano.

¿Cómo surge esta canción?


La canción nace de las ideas que mis alumnos fueron construyendo a partir de mirar videos en los informativos y en Internet sobre los incendios en distintas provincias de Argentina. Muchos de estos incendios fueron intencionales con la finalidad de extender las fronteras agropecuarias y también para beneficiar negocios inmobiliarios en zonas turísticas, destruyendo los pocos bosques nativos que nos quedan. El nombre de la canción fue una expresión de uno de los alumnos: “es un infierno”, refiriéndose a las imágenes que veía en la pantalla sobre las devastadoras consecuencias del fuego y la negligencia. “Infierno”, palabra que trasciende la connotación religiosa y expresa el dolor, la bronca y la incertidumbre por lo que sigue sucediendo en nuestros montes y bosques.

Infierno

Mientras ardía el monte nativo,

crepitando en un triste desconsuelo.

Esperando algún signo desde el cielo

que calme tanta pena y tanto hastío.


Negligencia y codicia se combinan,

complicidades oscuras y siniestras.

Esta tragedia tan solo es una muestra

del hombre y su ambición que no se termina.

El humo gris no deja respirar,

los árboles se caen, cuánta soledad.

Un gran dolor se anuda en mi garganta.

Perdida al fin la vida entre las llamas,

dorado resplandor que no se apaga,

y la lluvia es la única esperanza.


La codicia, el fuego, el hastío.

Mientras ardía el monte nativo.

Voz: Javier Calamaro | Voz: Marcelo Corvalán | Voz: Lula Bertoldi | Voz: Micaela Chauque | Batería: Gabriel Pedernera | Guitarras: Jesu Roldán | Hammond: Hugo Bistolfi | Bajo: Nicolas Lezcano | Trombones y samplers: Ramiro Lezcano | Coro de niños: “Canciones Urgentes para mi Tierra” | Letra y música: Ramiro Lezcano | Mezcla: Gabriel Pedernera | Ilustración: Luisa F. Arellano.

¿Cómo surge esta canción?


La canción nace de las ideas que mis alumnos fueron construyendo a partir de mirar videos en los informativos y en Internet sobre los incendios en distintas provincias de Argentina. Muchos de estos incendios fueron intencionales con la finalidad de extender las fronteras agropecuarias y también para beneficiar negocios inmobiliarios en zonas turísticas, destruyendo los pocos bosques nativos que nos quedan. El nombre de la canción fue una expresión de uno de los alumnos: “es un infierno”, refiriéndose a las imágenes que veía en la pantalla sobre las devastadoras consecuencias del fuego y la negligencia. “Infierno”, palabra que trasciende la connotación religiosa y expresa el dolor, la bronca y la incertidumbre por lo que sigue sucediendo en nuestros montes y bosques.