Juguemos en el campo

Juguemos en el campo

mientras Monsanto no está.

Juguemos en el campo

mientras Monsanto no está.


Que florezca mi yuyito,

que perfume mi canción.

Que florezcan nuestros hijos

sin herbicidas, mi amor.


Que vuelen muchas abejas

y polinicen tu flor.

Que a mi escuelita del campo

no la fumigue un avión.


Queremos el fruto maduro

de un futuro de sol.

Santo de la mentira, de oscura reputación.

No se cura el hambre del mundo

envenenando la flor.


No maten los arbolitos

para sembrar y sembrar.

El monte es de los duendes,

no destruyan su lugar.


Nuestra semilla más pura

será una planta de amor,

porque cuidamos el fruto,

el agua, la tierra y el sol.


La semilla es la vida

de un futuro mejor.

Santo de la codicia,

no es santo de mi devoción.

La Pachamama escupe el veneno

que destila tu corazón.


Fuera Monsanto de América latina.

Para Monsanto semillitas de amaranto.

Semillitas de amaranto

líbranos de tanto espanto.

Que corra el río tranquilo,

que sople un viento mejor.

Tierra, lluvia y sol

para mi semilla de amor.

Voz: Pablo Milanés | Guitarras: Lucas Peñalva | Piano y acordeón: Mariano Braun | Percusión: Nelson Pombal | Coro de niños Canciones Urgentes para Mi Tierra | Letra y música: Ramiro Lezcano | Mezcla: Nelson Pombal en Nosfer Estudio | Ilustración: Sergio Sánchez (México).

¿Cómo surge esta canción?


“Juguemos en el campo” es la primera canción que grabamos, el inicio de este gran sueño. Queríamos hacer nuestra “Marcha de la bronca” y manifestar nuestro sentir y preocupación por todo lo que estaba trascendiendo sobre estudios de salud y estadísticas realizadas en localidades cercanas a nuestras escuelas y comunidades, como Monte Maíz y Canals. Estos estudios evidenciaban una conexión directa entre múltiples enfermedades y las fumigaciones con agrotóxicos. Esta canción fue escrita y grabada cuando aún no se había encontrado culpable a la multinacional Monsanto por daños a la salud y el ambiente, crímenes de guerra y ecocidio.


La canción es un ejercicio de intertextualidad y de resignificación de la invencible obra de María Elena Walsh “Diablo, ¿estás?” del disco “Juguemos en el mundo”.

Juguemos en el campo

Juguemos en el campo

mientras Monsanto no está.

Juguemos en el campo

mientras Monsanto no está.


Que florezca mi yuyito,

que perfume mi canción.

Que florezcan nuestros hijos

sin herbicidas, mi amor.


Que vuelen muchas abejas

y polinicen tu flor.

Que a mi escuelita del campo

no la fumigue un avión.


Queremos el fruto maduro

de un futuro de sol.

Santo de la mentira, de oscura reputación.

No se cura el hambre del mundo

envenenando la flor.


No maten los arbolitos

para sembrar y sembrar.

El monte es de los duendes,

no destruyan su lugar.


Nuestra semilla más pura

será una planta de amor,

porque cuidamos el fruto,

el agua, la tierra y el sol.


La semilla es la vida

de un futuro mejor.

Santo de la codicia,

no es santo de mi devoción.

La Pachamama escupe el veneno

que destila tu corazón.


Fuera Monsanto de América latina.

Para Monsanto semillitas de amaranto.

Semillitas de amaranto

líbranos de tanto espanto.

Que corra el río tranquilo,

que sople un viento mejor.

Tierra, lluvia y sol

para mi semilla de amor.

Voz: Pablo Milanés | Guitarras: Lucas Peñalva | Piano y acordeón: Mariano Braun | Percusión: Nelson Pombal | Coro de niños Canciones Urgentes para Mi Tierra | Letra y música: Ramiro Lezcano | Mezcla: Nelson Pombal en Nosfer Estudio | Ilustración: Sergio Sánchez (México).

¿Cómo surge esta canción?


“Juguemos en el campo” es la primera canción que grabamos, el inicio de este gran sueño. Queríamos hacer nuestra “Marcha de la bronca” y manifestar nuestro sentir y preocupación por todo lo que estaba trascendiendo sobre estudios de salud y estadísticas realizadas en localidades cercanas a nuestras escuelas y comunidades, como Monte Maíz y Canals. Estos estudios evidenciaban una conexión directa entre múltiples enfermedades y las fumigaciones con agrotóxicos. Esta canción fue escrita y grabada cuando aún no se había encontrado culpable a la multinacional Monsanto por daños a la salud y el ambiente, crímenes de guerra y ecocidio.


La canción es un ejercicio de intertextualidad y de resignificación de la invencible obra de María Elena Walsh “Diablo, ¿estás?” del disco “Juguemos en el mundo”.