Chacho Echenique

Autor, compositor e intérprete


"Combinar arte con conciencia ambiental tiene un poder transformador enorme, sobre todo cuando comienza en las comunidades rurales, donde la conexión con la tierra y la naturaleza es tan fuerte. Por eso, cuando Ramiro Lezcano me invitó a sumarme a “Canciones urgentes para mi tierra” junto a muchos colegas, me pareció una experiencia rica, tanto a nivel personal como colectivo.


Cantar es una forma muy poderosa de transmitir emociones y mensajes. El tema que me pidieron que cante es “Canción para dormir la luna”, en la que yo hago la primera parte y Marian Farías Gómez la segunda. La primera vez que la escuché, me dio mucha ternura: la luna envuelta en versos… Como si la canción intentara calmar no sólo a la luna, sino a todo lo que la rodea: la noche, el frío, el universo. Esa idea de que los poetas, con sus palabras, pueden arropar y proteger algo tan gigante y tan pequeño a la vez, tiene una belleza tremenda.


Muchas veces las canciones para chicos tienen esa magia: logran simplificar cosas complicadas de manera que nos permiten ver el mundo con ojos más inocentes, pero también más conscientes.


Creo que la poesía y la música son un puente entre lo simple y lo profundo.


Por todo eso, me encantó la propuesta y quise sumarme. ¡Así que un enorme GRACIAS!"

Chacho Echenique

Autor, compositor e intérprete


"Combinar arte con conciencia ambiental tiene un poder transformador enorme, sobre todo cuando comienza en las comunidades rurales, donde la conexión con la tierra y la naturaleza es tan fuerte. Por eso, cuando Ramiro Lezcano me invitó a sumarme a “Canciones urgentes para mi tierra” junto a muchos colegas, me pareció una experiencia rica, tanto a nivel personal como colectivo.


Cantar es una forma muy poderosa de transmitir emociones y mensajes. El tema que me pidieron que cante es “Canción para dormir la luna”, en la que yo hago la primera parte y Marian Farías Gómez la segunda. La primera vez que la escuché, me dio mucha ternura: la luna envuelta en versos… Como si la canción intentara calmar no sólo a la luna, sino a todo lo que la rodea: la noche, el frío, el universo. Esa idea de que los poetas, con sus palabras, pueden arropar y proteger algo tan gigante y tan pequeño a la vez, tiene una belleza tremenda.


Muchas veces las canciones para chicos tienen esa magia: logran simplificar cosas complicadas de manera que nos permiten ver el mundo con ojos más inocentes, pero también más conscientes.


Creo que la poesía y la música son un puente entre lo simple y lo profundo.


Por todo eso, me encantó la propuesta y quise sumarme. ¡Así que un enorme GRACIAS!"