Pablo Milanés
"Hace unos años recibí un mensaje de Ramiro Lezcano. La historia que me contó y las fotos que acompañaban a la carta hicieron que me sensibilizara con su proyecto que nacía y que intentaba hacer visible una realidad que, al igual que en San Marcos Sud, ocurre en muchos lugares del mundo: la salud y el futuro de muchos niños estaba en riesgo por el descontrol y la codicia. Ellos tuvieron el arrojo de enseñar su realidad y de atreverse por medio del arte, en este caso con la música – que nos une a todos –, a tratar de generar cambios. Lo que empezó aquel día con una canción, “Juguemos en el campo mientras Monsanto no está”, que tuve el gusto de cantar con un hermoso coro de niños, ha llegado a ser hoy un disco con colaboraciones de muchos amigos. Así, con esa sencillez y, a la vez, grandeza, ha nacido “Canciones urgentes para mi tierra” que ojalá sea ya una empresa con entidad y voz propia para quedarse.
Todos los participantes de este proyecto, todos esos niños y niñas, son las “Flores del futuro”, como el título de una canción que escribí hace un tiempo. Ellas y ellos, con sus voces, abren conciencias: “No todo está muerto /hay alguien despierto /que estará pensando /por ti y por él”. Gracias por permitirme ser una voz más junto a ustedes, voz que seguiremos alzando para sanar nuestra tierra y nuestro futuro, con premura".
Pablo Milanés
"Hace unos años recibí un mensaje de Ramiro Lezcano. La historia que me contó y las fotos que acompañaban a la carta hicieron que me sensibilizara con su proyecto que nacía y que intentaba hacer visible una realidad que, al igual que en San Marcos Sud, ocurre en muchos lugares del mundo: la salud y el futuro de muchos niños estaba en riesgo por el descontrol y la codicia. Ellos tuvieron el arrojo de enseñar su realidad y de atreverse por medio del arte, en este caso con la música – que nos une a todos –, a tratar de generar cambios. Lo que empezó aquel día con una canción, “Juguemos en el campo mientras Monsanto no está”, que tuve el gusto de cantar con un hermoso coro de niños, ha llegado a ser hoy un disco con colaboraciones de muchos amigos. Así, con esa sencillez y, a la vez, grandeza, ha nacido “Canciones urgentes para mi tierra” que ojalá sea ya una empresa con entidad y voz propia para quedarse.
Todos los participantes de este proyecto, todos esos niños y niñas, son las “Flores del futuro”, como el título de una canción que escribí hace un tiempo. Ellas y ellos, con sus voces, abren conciencias: “No todo está muerto /hay alguien despierto /que estará pensando /por ti y por él”. Gracias por permitirme ser una voz más junto a ustedes, voz que seguiremos alzando para sanar nuestra tierra y nuestro futuro, con premura".