Sergio Marchi

Periodista de rock argentino


“La tierra que te da la vida, da un tiempo para decidir. Eligiendo inteligentemente todo el mundo podrá ser feliz”. El rock siempre vivió aspirando a un mejor planeta. Aun cuando no existía la conciencia ambiental y se pensaba que el mundo podía absorber cualquier basura que se le arrojara encima, en su saber más instintivo que científico el rock se ubicó a la vanguardia de la ecología y ayudó a ponerla en primer plano durante los años 60. Los versos que inician este breve texto corresponden a Manal, y Javier Martínez. Los escribió en 1969, hace exactamente medio siglo.

No podemos decir que las cosas no han cambiado, porque la situación es diferente. Por esa lucha primera, los gobiernos han tenido que tomar nota del deterioro ambiental y actuar en consecuencia. Con mayor o menor demora, con más o menos eficacia: hoy la mayoría de la gente entiende que si no cuidamos el planeta nuestras vidas corren riesgo inminente. La lucha por el medio ambiente va por buen camino, pero es un camino largo que no se debe abandonar ni un segundo. Siempre hay un distraído que hace un asado e incendia un bosque. Siempre hay alguien a quien no le importa el prójimo. Siempre hay algún interés económico que contribuye al deterioro de la naturaleza.

Que esta iniciativa nazca del seno de escuelas rurales, desde San Marcos, en Córdoba, me llena de esperanzas con respecto al futuro. Porque significa que el mensaje viene desde bien adentro, desde la unidad más chica, desde el corazón de niños y niñas que viven en el campo y todos los días comprueban el milagro de la vida que se renueva y se transforma. Alguna vez, Luis Alberto Spinetta dijo que lo fascinaban los hombres que miraban al cielo con ojos de niño. Es en el contacto con la naturaleza y en el conmoverse con lo que la madre tierra nos brinda, donde nace la conciencia ecológica y después se esparce en las ciudades, donde esos milagros son mucho más escasos.

Es mi deseo que estas canciones urgentes viajen por todos lados. Que sean semilla fecunda para contribuir a que el aire sea más respirable, nuestro suelo sea más fértil, y nuestras vidas más conscientes de que el verdadero cambio, el único cambio, es el que viene desde nosotros mismos".

Sergio Marchi

Periodista de rock argentino


“La tierra que te da la vida, da un tiempo para decidir. Eligiendo inteligentemente todo el mundo podrá ser feliz”. El rock siempre vivió aspirando a un mejor planeta. Aun cuando no existía la conciencia ambiental y se pensaba que el mundo podía absorber cualquier basura que se le arrojara encima, en su saber más instintivo que científico el rock se ubicó a la vanguardia de la ecología y ayudó a ponerla en primer plano durante los años 60. Los versos que inician este breve texto corresponden a Manal, y Javier Martínez. Los escribió en 1969, hace exactamente medio siglo.

No podemos decir que las cosas no han cambiado, porque la situación es diferente. Por esa lucha primera, los gobiernos han tenido que tomar nota del deterioro ambiental y actuar en consecuencia. Con mayor o menor demora, con más o menos eficacia: hoy la mayoría de la gente entiende que si no cuidamos el planeta nuestras vidas corren riesgo inminente. La lucha por el medio ambiente va por buen camino, pero es un camino largo que no se debe abandonar ni un segundo. Siempre hay un distraído que hace un asado e incendia un bosque. Siempre hay alguien a quien no le importa el prójimo. Siempre hay algún interés económico que contribuye al deterioro de la naturaleza.

Que esta iniciativa nazca del seno de escuelas rurales, desde San Marcos, en Córdoba, me llena de esperanzas con respecto al futuro. Porque significa que el mensaje viene desde bien adentro, desde la unidad más chica, desde el corazón de niños y niñas que viven en el campo y todos los días comprueban el milagro de la vida que se renueva y se transforma. Alguna vez, Luis Alberto Spinetta dijo que lo fascinaban los hombres que miraban al cielo con ojos de niño. Es en el contacto con la naturaleza y en el conmoverse con lo que la madre tierra nos brinda, donde nace la conciencia ecológica y después se esparce en las ciudades, donde esos milagros son mucho más escasos.

Es mi deseo que estas canciones urgentes viajen por todos lados. Que sean semilla fecunda para contribuir a que el aire sea más respirable, nuestro suelo sea más fértil, y nuestras vidas más conscientes de que el verdadero cambio, el único cambio, es el que viene desde nosotros mismos".